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2022:¿Cuánto creceremos?

En el escenario actual, los pronósticos del MEF tienen consecuencias directas, porque pueden generar déficits públicos excesivos, y un aumento de deuda pública.

Parte de la planificación estratégica tiene que ver con realizar pronósticos de cómo será el futuro. La herramienta para proveer el futuro es la proyección; saber en qué se va invertir, que es un análisis económico para anticipar cuál será el comportamiento del PBI (producto bruto interno o la cantidad de bienes y servicios que produce la economía en un periodo de un año).

La proyección sirve para tomar decisiones de las acciones de política económica del  Ministerio de Economía y Finanzas (MEF). Es un pronóstico de variables económicas que parten de un análisis macroeconómico en base a la información estadística del sector real, fiscal, balanza de pagos.

Para este 2022 se proyecta un crecimiento del PBI 3.3%, lo cual implica una leve recuperación. El panorama económico actual puede analizarse en dos niveles. La macroeconomía nos dice que el gasto se reducirá, por el deterioro de los balances de empresas y hogares, una oleada de quiebras que destruirá capital organizacional e informacional, y una conducta de precaución inducida por la incertidumbre respecto de la pandemia. La microeconomía dice que el virus actúa como un impuesto a las actividades que implican contacto humano cercano y seguirá impulsando cambios en el consumo y producción, que pueden provocar una transformación estructural amplia.

Las políticas de Gobierno para proteger a los más necesitados, darles liquidez para evitar quiebras y mantener la relación entre los trabajadores y sus empresas son esenciales para garantizar una recuperación y reactivación, cuando llegue el momento.

Se debe ejecutar el gasto público bien orientado, la inversión debe ser demandante de mano de obra (lo que ayudará a resolver el problema del desempleo). La relación costo?beneficio es mejor que la de una baja de impuestos.

Las autoridades no deben gastar como quieran, es necesario realizar el análisis costo/beneficio de cada alternativa para buscar la mejor. Las autoridades deben rendir cuentas a los ciudadanos. La información es clave para tomar decisiones acertadas. La certeza de la decisión está en función a la calidad de información que tengas.

Las perspectivas están expuestas riesgos de deterioro, que incluye un aumento abrupto en la cantidad de casos de COVID?19. La duración de la recuperación económica, depende de que se controle la pandemia. El incremento del número de contagios, incluidos los ocasionados por nuevas versiones del virus, siguen constituyendo un riesgo para esta, incluso con una alta tasa de vacunación. Además, un cambio repentino de la actitud de los inversionistas, especialmente en un entorno de inflación y deuda pública, podría generar dificultades para afrontar el servicio de la deuda y episodios de salidas de capitales.

Se debe plantear la pregunta de Paul Krugman, Premio Novel de Economía 2008. ¿Cómo mantener la demanda para hacer uso de la capacidad de la economía?

Resulta imperativo aplicar medidas técnicas de recuperación y reactivación que beneficien a las mayorías, obviando, como hemos afirmado en más una oportunidad, a los empresarios rapaces, aquellos que no tienen más interés que aprovechar las oportunidades que ofrece beneficiarse de un trabajo mal remunerado.

Es necesario evitar que el nivel de desempleo siga elevado, y que la informalidad aumente, incrementando la pobreza y los conflictos sociales. El MEF debe tomar en cuenta lo que puede suceder, para reestructurar el presupuesto 2022 y evitar una situación fiscal delicada. Los pronósticos del ministerio de Economía y Finanzas tienen consecuencias macroeconómicas indirectas, ya que conducen a déficits públicos excesivos, y a la acumulación de deuda pública.

En conclusión, la recuperación y reactivación requiere de un rol activo, eficiente y eficaz del Estado. ¿Le concedemos el beneficio de la duda?