< Detras de la cortina

Reflexiones congresales (y políticas)

Estos días, hemos tenido ocasión para reflexionar acerca del congreso, y nuestra historia política reciente, y podemos decir, por ahora, lo siguiente:

-Siempre ha sido mediocre, y eso no debería ser razón para cerrarlo. Y si hablamos de eso, Vizcarra ha resultado completamente ineficiente.

-En el 92, renunció el expresidente del Consejo de Ministros, Alfonso de Los Heros, y el expresidente del Banco Central de Reserva, Jorge Chávez Álvarez del BCR, y eso los libró de las denuncias por avalar los hechos del 5 de abril.

-¿Era viable realizar elecciones y un plebiscito estrafalario?

-En las zonas aledañas a Tía María y a las Bambas, continuúa el bloqueo de carreteras. No hay inversión ni proyectos mineros a la vista. El estimado de crecimiento disminuye, la inseguridad aumenta. Esas no son responsabilidades del Congreso, que tiene las suyas, por supuesto.

-Lo único que tenía que hacer Martín Vizcarra era renunciar. No convertir la Constitución en plastilina.

-Culpar al Parlamento de todos nuestros males se llama en psicología transferir responsabilidades. Resulta un inepto y odiado Congreso, el mismo que blindó a Enrique Elías (PPC), en donde se peleó Rómulo León y Fernando Olivera, el del izquierdista Ricardo Letts exprimiéndose los calcetines, el de muchos fujimoristas, el de otro personaje como Anel Townsend, vinculada al toledismo y al villaranismo, el de los desastrosos gobiernos -de crisis y terror-de Fernando Belaúnde,

-Los parlamentos anteriores (léase orincipalmente ochenteros) contenían elementos más probos, pero como colectivos no impidieron ni la hiperinflación ni la subversión. 

-En general, es un cuerpo que ha servido de poco, pero reemplazarlo por unos cortesanos del gobierno de turno por cuatro meses, y luego por advenedizos ¿resultará mejor? Sinvergüenzas existen, ahí y en otros estamentos, pero las responsabilidades en Derecho son individuales.

-El Congreso no gobierna, aunque por supuesto debería ser mejor. Pero eso no sucederá con proyectos como los de Vizcarra, y buscando ser impuestos bajo amenaza. Eso no es democrático.

-Ojalá para nuestro golpeado país que se acabe todo esto pronto, y de la mejor manera. Y que termine la dictadura intelectual del pensamiento único, donde el que piensa diferente es atacado. Por eso son pocos los espacios donde se puede debatir con pasión, firmeza y educación sobre política, y eso se lo debemos al gobierno y sus áulicos.

-Los ultras y los antis tienen una doble moral y un concepto de democracia y Estado de Derecho singulares: cuando Fujimori cierra el Congreso está mal, pero cuando lo promueve el ex y MV está bien. ¿Porque no tienen mayoría?

-La prensa que lo apoyó se equivocó con Vizcarra. Y nos incluimos.

-Entre PPK y Keiko no hacemos uno, pero sí menos uno.

-La izquierda casi siempre hace lo mismo: la pataleta. Estamos entre la derecha mercantilista y la izquierda estatista.