Economía en peligro

El crecimiento del (Producto Bruto Interno) PBI 2019 será de un exiguo 2.5%, y no del 4.2% estimado por el Ministerio de Economía y Finanzas – MEF.

La economía peruana está casi estancada con una expectativa de crecimiento muy baja, a eso se suman las expectativas negativas generadas por la crisis política y los niveles de corrupción generalizada, que son variables no económicas hacen tener temor a los agentes económicos privados de invertir.

El consumo no se reactiva, hay menor demanda de nuestras materias primas por los problemas generados en proyectos como Tía María y Las Bambas, y menores ingresos fiscales, los sueldos siguen bajos y deprimidos, la informalidad ha crecido, el desempleo aumenta, las pensiones de los jubilados son mínimas, y la calidad de vida del ciudadano ha desmejorado.

Los problemas en salud, educación, sistemas de agua, saneamiento e infraestructura siguen sin solución. Tenemos mucha burocracia y trámites inmanejables que complican la inversión, y nuestro aparato estatal es ineficiente.

Un crecimiento del PBI de 2.5% el 2019 no nos ayuda y la proyección del PBI para el 2020 es 3.1% y debemos crecer como mínimo 5.0%, la informalidad es de 72.5%, estos aumentan de manera significativa también se crea informalidad y desocupados.

Hay 700 mil personas desempleadas y más de 7 millones subempleadas que no están recibiendo una remuneración adecuada.

Ante lo descrito se debe revisar el modelo económico, y aplicar los artículos 58° y 59° de la Constitución Política que establecen que estamos en una economía social de mercado y que existe una política social que regula sus imperfecciones, lo que incluye el control estatal de monopolios y oligopolios, y promueve la competencia justa.

Por ejemplo, para incrementar la demanda interna a través del incremento del consumo y la inversión pequeña y mediana, el gobierno de facto debe hacer algo-especialmente ahora que no cuenta con un congreso “obstruccionista”- con el oligopolio de las AFPs que administra S/. 169,270 millones el 22% del PBI, donde los afiliados aportan obligatoriamente sin poder elegir, y no logran una pensión ni siquiera decorosa.

Las cuatro principales, al tercer trimestre, tienen una utilidad neta de S/.112.4 millones, y debería tener vigencia un régimen especial de jubilación anticipada (REJA), sin restricciones para poder retirar los recursos por parte de los aportantes. Y también se hace necesario modificar el régimen estatal de pensiones.

El MEF debe elaborar un Plan económico anticrisis minucioso que contenga medidas para activar la inversión en la pequeña y mediana agricultura rural, reducir la brecha de infraestructura, apoyo a la pequeña y mediana empresa y a la exportación no tradicional, reestructurar el presupuesto, reasignando partidas y eliminando gastos innecesarios no productivos, colaborar para que los gobiernos regionales y locales utilicen mejor su presupuesto y lo ejecuten, así mismo evaluar al modelo económico de apoyar la inversión para la explotación y la exportación de materias primas, y al mismo tiempo, promover uno que apueste por valor agregado..

Debemos preocuparnos-casi obsesionarnos- por tener capital humano de calidad, personas preparadas y capaces de producir más bienes y servicios con los mismos recursos disponibles, y hacer las modificaciones necesarias a la política económica.

*Germán Lench Cáceres

*Economista